El pasado 23 de septiembre de 2025, Fuentenebro fue el escenario de un encuentro clave para la reflexión sobre el futuro del patrimonio vitivinícola. La jornada, titulada “Paisajes y bodegas: Claves para la gestión del patrimonio vitivinícola en el siglo XXI”, fue organizada por la Ruta del Vino Ribera del Duero en el Centro Peñaflor y reunió a expertos de distintos ámbitos.

El acto fue inaugurado por Patricia Durán, gerente de la Ruta del Vino Ribera del Duero, dando la bienvenida a ponentes y participantes.

La primera mesa redonda, moderada por Blanca Arévalo (directora del Clúster Aeice Hábitat Eficiente), contó con las intervenciones de Félix Jové Sandoval (arquitecto y catedrático de la Univerisidad de Valladolid), Alfredo Sanz (arquitecto especializado en el patrimonio vitícola) y Nacho Rincón (viticultor y comunicador). En ella se abordaron aspectos clave como la conservación de las bodegas subterráneas y la protección de los paisajes del vino, en el marco del programa de mentorización de proyectos de gestión patrimonial.

Posteriormente, se desarrolló un diálogo de experiencias turísticas nacionales e internacionales. En este espacio participaron el prestigioso antropólogo Luis Vicente Elías y Miguel Ángel García (gestor de innovación y desarrollo en AEICE), quienes analizaron casos de éxito de otras regiones vitivinícolas como La Rioja, Rueda o Cigales, aludiendo a la singularidad de las bodegas subterráneas españolas, únicas en el mundo.

La última mesa de experiencias estuvo dedicada a ejemplos destacados de la Ribera del Duero. Intervinieron Diego (Bodega histórica. D. Carlos), Sonia Sancha (Bodega y Museo del Vino Ribiértete), Lidia Delgado (alcaldesa del ayuntamiento de Caleruega) y Manu Cereijo, que presentó el reciente inventario y el proyecto de bodegas y viñedos de altura de la localidad.

El encuentro permitió constatar la importancia de avanzar en la conservación de las bodegas subterráneas y en la gestión de un patrimonio que afronta dificultades de apoyo institucional, abandono o intervenciones desafortunadas y compeljidades legales, pero que representa un patrimonio popular con un gran valor cultural y emocional.

La jornada concluyó con una sesión de contactos y un vino de la Ribera, en un ambiente de intercambio de ideas y compromiso por preservar y dar valor a las bodegas y paisajes de la Ribera del Duero en el siglo XXI.